Francisco Castellanos Álvarez
Experto en Inversiones Internacionales
5 de octubre, 2025
Vivimos en un momento donde el tablero mundial parece estar en llamas. Desde las tensiones comerciales en Norteamérica hasta los conflictos en Medio Oriente (Israel e Irán) y la volatilidad en el Estrecho de Hormuz, es fácil para el empresario sentir que el suelo se mueve bajo sus pies.
La pregunta que recibo constantemente es: "Francisco, con todo lo que está pasando, ¿es recomendable viajar, invertir o siquiera voltear a ver a Estados Unidos?"
Mi respuesta es contundente: La incertidumbre es el ruido; la oportunidad es la señal. En este artículo, analizaremos cómo separar el pánico mediático de la realidad económica para tomar decisiones rentables.
Es vital entender que la política y la economía, aunque vinculadas, no siempre caminan al mismo ritmo. Mientras los titulares se llenan de noticias sobre deportaciones y restricciones migratorias, la realidad operativa de las empresas estadounidenses cuenta otra historia.
A esto lo llamo el factor "Don Dinero". Los grandes sectores de la economía americana —la agricultura, la hospitalidad y la construcción— enfrentan una escasez crítica de mano de obra. Aunque la retórica política sea dura, el mercado necesita el flujo de talento y servicios.
Las grandes corporaciones son, paradójicamente, los mejores aliados del migrante de negocios, porque su rentabilidad depende de esa integración. Por lo tanto, no permitas que el miedo te paralice. Si tienes una estrategia legal y comercial sólida, el mercado estadounidense sigue siendo el más robusto y necesitado de socios comerciales.
Ante la rigurosidad en los puertos de entrada, la respuesta es sí, es seguro, siempre y cuando viajes preparado.
El error número uno es asumir que tener una visa garantiza la entrada. El oficial de CBP (Aduanas y Protección Fronteriza) tiene la autoridad final. Para blindar tu ingreso en estos tiempos geopolíticos complejos, debes viajar con evidencia tangible de tu arraigo en México:
Recibos de nómina o estados de cuenta recientes que demuestren tu estabilidad financiera.
Si eres dueño de negocio, lleva tu acta constitutiva o la lista de tu nómina de empleados.
Objetivo: Demostrar, sin lugar a dudas, que tu vida y tu fuente de riqueza están en tu país de origen y que no tienes intención de quedarte irregularmente en EE. UU.
En tiempos inciertos, el capital busca refugio en activos tangibles y modelos de bajo riesgo. Por ello, hemos enfocado nuestras misiones comerciales a regiones de alto crecimiento como San Antonio, Texas y Ocala, Florida.
¿Cómo mitigamos el riesgo? A través de un modelo de Co-Inversión. A diferencia de comprar una propiedad a ciegas, en nuestros proyectos de Bodegas Industriales y desarrollos residenciales, nuestros aliados en EE. UU. invierten capital junto contigo.
Capital Aportado
Inversionista
Propiedad de la Empresa
Inversionista
Nosotros y nuestros aliados retenemos el 10% restante. Esto no es solo un negocio, es un mensaje de certeza:
Estamos tan seguros del éxito del proyecto que ponemos nuestro propio dinero y reputación en la misma canasta que la tuya.
Proyectos actuales: Bodegas Industriales y desarrollos residenciales en San Antonio, TX y Ocala, FL
Para cerrar, quiero reflexionar sobre la anécdota de las "Cuatro Vidas" y el accidente de Air India. Nos recuerda que la vida es frágil e impredecible.
Hubo quienes perdieron la vida esperando "el momento perfecto" para emigrar, y hubo quienes se salvaron porque un contratiempo les impidió abordar. La lección para el empresario es que el tiempo no está garantizado.
No esperes a que el mundo se calme por completo, porque la geopolítica siempre será volátil.
Si tienes el deseo, el capital y la visión de convertirte en un empresario global, el momento es ahora.
El mundo no se detiene por la maldad de los malos, sino por la apatía de los buenos que no se atreven a actuar.
Únase a nuestras misiones comerciales en San Antonio y Ocala. Conozca los proyectos de co-inversión con alineación de intereses total.
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